¿Has comenzado algo y lo has dejado?, ¿Todavía no has encontrado lo que te apasiona?. Encontrar lo que te motiva no es una tarea sencilla, se requiere de coraje y conocimiento de uno mismo. Aquello que te apasiona se podría explicar como la sensación sublime que experimentan los bailarines cuando danzan. Un momento en el que se captura un instante de felicidad. Esa sensación es la pasión que uno siente al hacer lo que  mejor te sale, para lo que uno está mejor predispuesto.

Billy Eliot, en la película que narra su historia responde ante la pregunta:

  • ¿Qué sentimientos experimentas cuando bailas?
  • “Me siento muy bien, al principio estoy rígido pero cuando empiezo a moverme lo olvido y es como si desapareciera, todo mi cuerpo cambiara, como si tuviera fuego dentro, y me veo volando… como un pájaro… siento como electricidad… sí… como electricidad”.

Esa sensación de felicidad que es motivación en sí misma, es la señal que recibimos desde nuestro ser y que nos sirve para identificar eso para lo que somos buenos,  aquello que nos apasiona, y es así como vamos conociendo nuestro yo y nos motivamos.

Cómo encontrar tu fuente de motivación

¿Cómo lograrlo? ¿Cómo encontrar la tarea correcta aquella que te pertenece?. Para ello hay que escucharse a uno mismo, encontrar la tarea que te genera energía positiva, alegría, salud y esa sensación de placer de la que hablaba Freud. La idea es encontrar en alguna de esas actividades la sensación sublime que sea motivación en sí misma o aquello que te proporcione: “satisfacción subjetiva”.

Esa fuente de motivación podría comenzar como un hobby. Lo ideal sería explorar distintos deportes, pintura, escritura, lectura o baile, recordar cuáles eran tus sueños de la infancia y preguntarte si has logrado concretar alguno, si tienes asignaturas pendientes o deportes en el tintero que han sido dejados a un lado para satisfacer a otros y no a ti mismo. Pregúntate ¿qué sentido tiene para ti lo que estás haciendo ahora?, ¿en qué inviertes tu tiempo? y ¿si lo que haces es tu fuente de satisfacción – motivación o te está costando energía?. El desafío será mantener ese lugar, esa experiencia subjetiva que te hace captar el tiempo del universo en un instante y querer repetirlo una y otra vez.

¿Cómo se logra sostener una tarea?, la respuesta sería indagando en uno mismo si esas asignaturas pendientes siguen estando presentes en tu vida y te hacen ruido. Descubriendo cual es tu deseo; “Siempre quise pintar pero nunca logré ni llegar a pintar la puerta de la casa”. Quizás sea hora de hacerlo.

Puedes ser responsable contigo mismo para continuar con tu tarea, y con lo que quieres de ti, entonces lo habrás logrado. Dejarás así de ser la víctima de los problemas y te tornarás en el autor de tu propia historia. Como un arquitecto que empieza desde las bases hasta llegar a la obra terminada.

Si has encontrado tu verdad, entonces apúntate a ella. Desde la responsabilidad y la consistencia, lograrás tus metas sin engañarte a ti mismo. Esa tarea ya te pertenece, ahora déjala crecer en ti.

Esta publicación es una versión resumida del artículo original que podréis encontrar en la edición impresa.

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